Ansiedad y estrés
Preocupación constante, sensación de que no puedes parar, ataques de pánico, tensión física, insomnio o burnout laboral.
Un espacio online, cálido y sin juicios, para trabajar lo que te está pesando: ansiedad, depresión, duelo, ruptura de pareja, autoestima o un momento vital difícil. Sesiones de 50 minutos con psicóloga colegiada. Enfoque cercano, práctico y basado en evidencia.
Estos son los motivos por los que la gente llega a consulta. No hace falta estar en crisis — si algo te está costando desde hace tiempo, ya es motivo suficiente.
Preocupación constante, sensación de que no puedes parar, ataques de pánico, tensión física, insomnio o burnout laboral.
Tristeza que no se va, apatía, sensación de vacío, poca energía para lo cotidiano, o vivir en modo automático sin disfrutar.
Elaborar una ruptura, dependencia emocional, patrones que se repiten, o entender qué está pasando en la relación actual.
Muerte de alguien cercano, fin de una etapa, mudanza, pérdida de trabajo o de salud. Duelos que no acaban de cerrarse.
Diálogo interno muy duro, perfeccionismo, sensación de "no ser suficiente", complacer a los demás y olvidarte de ti.
Una decisión importante, mudarte de país, cambio de trabajo, maternidad, transiciones que te tienen paralizado.
Aprender a decir que no sin culpa, salir de dinámicas que te agotan, mejorar la comunicación con familia o amistades.
Experiencias difíciles, heridas de infancia o relaciones que dejaron huella y siguen influyendo en cómo vives hoy.
No hace falta un motivo "grande". A veces basta con querer conocerte más, revisar cómo estás viviendo y reordenar.
Uso dos enfoques con muchos años de evidencia científica detrás. No te voy a hablar en jerga psicológica — te lo explico como se lo explicaría a mi hermana. La idea es que entiendas por qué hacemos lo que hacemos y salgas con herramientas que puedas usar tú solo.
La idea de fondo es simple: lo que piensas afecta cómo te sientes, y cómo actúas refuerza ese ciclo. Trabajamos los pensamientos que te frenan ("no soy capaz", "todo va a salir mal", "no valgo lo suficiente") y probamos formas concretas de romper el bucle. Es una terapia práctica: sales de sesión con algo para aplicar en tu día a día.
No todo lo que duele se puede "arreglar" — a veces hay que aprender a convivir con emociones difíciles sin quedarse atrapado en ellas. La ACT te ayuda a hacer sitio a la tristeza, la ansiedad o el miedo sin que dirijan tu vida, y a mover el foco hacia lo que de verdad te importa: tus valores, tus relaciones, cómo quieres vivir.
¿Buscas terapia especializada en TDAH o autismo adulto? Tengo procesos diseñados específicamente para neurodivergencia, con adaptaciones al funcionamiento cognitivo de cada perfil.
Cada persona llega con algo distinto, así que no hay recetas. Estos son los pasos que solemos seguir para que la terapia se adapte a ti, no al revés.
Me cuentas qué te trae, qué te está pesando y qué te gustaría que fuera distinto. Sin prisa.
Ponemos nombre a lo que queremos trabajar y en qué orden. Objetivos concretos, no genéricos.
Te propongo formas concretas de trabajar tu tema. Lo que te sirve se queda, lo que no descartamos.
Terminas con herramientas que te funcionan a ti y que sabes usar sin depender de sesión.
Mi objetivo es que salgas de aquí con recursos propios: formas de pensar, herramientas y hábitos que ya sepas usar tú solo. Que la terapia sea un empujón, no una dependencia. Y que si algún día vuelves, sea porque tú decides trabajar algo nuevo, no porque no puedes seguir sin mí.
Contenido para entender un poco mejor lo que te pasa antes (o después) de dar el paso.
Agenda tu primera sesión. Charlamos, me cuentas qué te trae y vemos si tiene sentido empezar juntos.
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